Mostrando entradas con la etiqueta Periódicos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Periódicos. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de marzo de 2024

Sanlúcar en la Hemeroteca: Diario de Madrid

El Diario de Madrid del jueves 17 de enero del año 1805 publicaba esta pequeña reseña dentro de lo que era dado en llamar "Noticia Suelta":

Se solicita un asiento de coche u otro carruaje, que salga para Sanlúcar de Barrameda o sus inmediaciones en el término de 4 a 6 días: se avisará al Caballerizo del Exmo. Sr. Duque Abrantes, casa de S.E.

Vamos, que eso venía a ser lo del BlaBlaCar, pero en periódicos.



viernes, 9 de junio de 2017

Carmelo de Diego: Recuerdo

Tengo de Sanlúcar un recuerdo
de mar....
y de marisco.
Un recuerdo de calles blancas,
un recuerdo de plazas blancas,
un recuerdo de sus blancas azoteas;
perlas en sus patios las flores blancas.
Tengo de Sanlúcar un recuerdo de jazmines,
de nardos y caracolas, de perfumes,
de rizada mar con música de olas y gaviotas
bajo turquesa de irradiante claridad.
Un recuerdo de doradas arenas mañaneras
-en la bajamar niños buscan caracolitos -;
el recuerdo de su playa tendida y larga
clavando en la espuma de su punta lejana.
El mejillonero, limón, sal, calle Ancha,
y el olor a manzanilla.
Un toldo – sombra en el sol, toros -,
y junto a la hamaca el búcaro de agua.
Tengo de Sanlúcar el recuerdo
del mar...
y de sus marineros.
Enormes bodegas, inmensa alegría,
( tragedia: alcohol)
luz, mucha luz entre brisas de pleamar,
viñedos... navazos...
música de pájaros... fandangos.
Cuestas:
Barrio de mar y
barrio de campo
-de faja verde el arbolado-,
Una sensación visual clara:
Sanlúcar... La Jara... Bonanza...
blancas como tres piraguas.
Puestas de sol
-de plata tiembla la mar,
Oñana muere violeta-.
Puestas de sol...
(¡qué decir de sus puestas de sol!)
Incendios, fuego, llamas, locuras, bermellón.
Carmelo de Diego

Recuerdo - Junio 1952

Isidro García del Barrio: Bonanza

Recomendamos al visitante de nuestra ciudad que efectúe una visita a este pequeño castillo o baluarte, porque a nuestro entender forma con otros elementos paisajísticos anejos, un sitio y conjunto bellísimo. Desde la Barriada del Carmen, o de los marineros, situada en la carretera de Bonanza, sale una carreterilla o camino que lleva directamente al río en el sitio en que está el castillo entre Bajo de Guía y Bonanza. Está más próximo a Bonanza que a Bajo de Guía. Veamos las características de este castillo que titulamos de singular y curioso.
En primer lugar, está construido muy tardíamente. Cuando ya no se construían castillos, se edificó éste, que es bellísimo y que se conserva prácticamente igual que cuando se hizo, porque las arenas de la playa lo han protegido. Fue edificado por el VIII duque de Medina Sidonia, Don Alonso Pérez de Guzmán, en el año 1627, o sea muy poco tiempo después que este mismo Duque diera al Rey Felipe IV el archifamoso convite del Coto de Doñana el año 1624.
En segundo lugar, el objeto de su construcción fue proteger el puerto de Bonanza contra las incursiones de los piratas y de los barcos de naciones enemigas con las que se estaba en guerra, sobre todo contra los ingleses.
En tercer lugar, se trata de un castillo, o mejor dicho un baluarte, de muy reducido tamaño. Parece de juguete actualmente, pero cuando estuviera artillado con sus cuatro cañones instalados casi a flor de agua, o sea, con tiro rasante sobre los cercanos barcos, es evidente que no sería tan de juguete, sino que tendría un efecto bélico enorme, porque es un "barco de piedra". En su interior sólo tenía un almacén y un cuarto para la guardia de artilleros, que eran doce.
En la actualidad sólo se ven dos paramentos abaluartados y terraplenados que miran al mar y a Bonanza, pero la totalidad del castillo, que es de forma perfectamente cuadrada, no se ve porque está oculta por las arenas que han hecho el milagro de conservarlo, unido a la dureza de su piedra ostionera, "igualita" que la de las "murallitas de Cai" que cantaron las coplas. Obvio es decir que la restauración de este castillo ha de ser titulada de elemental y facilísima y que cuando se haga tendrá Sanlúcar otra notabilidad monumental más.

Isidro García del Barrio
Los Castillos de Sanlúcar

Pedro Barbadillo Delgado: Parroquia de Bonanza

Es indudable que por la distancia a que se encontraba de Sanlúcar el puerto de Barrameda debió de existir en él alguna iglesia que sirviese para administración de Sacramentos a sus habitantes y para procurarles la Misa dominical y ejercicios de prácticas religiosas. No otro objeto hubo de tener la antigua ermita que mandó labrar el duque III don Juan de Guzmán, e igual finalidad sería la de aquella que más modernamente hubo de edificarse.
Lo cierto es que en lo moderno la parroquia fue establecida en Bonanza en la iglesia que en el año 1833 se labró al urbanizarse la moderna barriada.
Al quitarse en 1835 la aduana, se despobló aquel puerto, pero seguramente continuó algún tiempo abierto el templo al público culto, hasta que por su mal estado hubo de cerrarse, pues su ruina amenazaba lo que en la noche del 9 de febrero de 1838 hubo de ocurrir, que se desplomaron sus muros, techos y campanario.
Debido a gestiones de los duques de Montpensier, se efectuó en el año 1853 la apertura de parroquia para la barriada en el local de la antigua Casa de la Aduana, que después se suprimió por venta del edificio a particulares, motivo por el cual los vecinos pidieron en 1866 sitio para edificar capilla.
Por el año 1876 el Vicario pidió al Ayuntamiento lugar donde poner iglesia, y por Real Orden de 27 de julio de 1891 se concedió autorización para labrar capilla-parroquia en el terreno que había estado destinado para la fábrica de torpedos. Mientras el edificio se concluyó estuvo la parroquia en la capilla del convento establecido en la antigua Aduana, hasta que terminada la obra se efectuó el traslado a la nueva casa que desde entonces es la parroquia de Bonanza.
Pedro Barbadillo Delgado

Historia de la Ciudad de Sanlúcar de Barrameda

Juan Pedro Velázquez Gaztelu: Casa y Almacén de la Pólvora

Hubo en lo antiguo un almacén donde se guardaba la pólvora que llevaba las flotas y galeones cuando salían de este puerto; este estuvo muchos años en un pinar, a espaldas de la venta de Bonanza en el camino que desde aquel paraje va a desembocar a la Cañada de Pan y Ajo, donde le cruza el de San Jerónimo de la Serrana que es el camino bajo de Sevilla. Llamábase la Casa de la Pólvora, y un accidente ignorado, la hizo volar el año de 1666 con muerte de algunas personas.
Juan Pedro Velázquez Gaztelu

Historia Antigua y Moderna de la muy antigua y muy leal ciudad de Sanlúcar de Barrameda

Pedro Barbadillo Delgado: Fábrica de Torpedos

En el año de 1881 pensó el Estado establecer una fábrica de torpedos en uno de los puertos del litoral atlántico de Cádiz, y el Ayuntamiento sanluqueño hizo una exposición al ministro de Marina para que la instalación se hiciese en Bonanza.
Esta petición fue favorablemente informada por el Ministerio, y por R.O. comunicada de 23 de diciembre del mismo año, se dispuso que el emplazamiento fuese en el lugar pedido, en sitio que el Ayuntamiento deslindó y señaló, haciéndose cesión de parte de él, que pertenecía a los propios, y adquiriéndose el resto de particulares.
Las obras se concedieron en 10 de agosto de 1882, a don Salvador Sabater en 171.426’85 pesetas, acumulándose seguidamente los materiales y comenzando las obras, pero habiéndose faltado por el contratista a determinadas condiciones estipuladas en el contrato, por resolución del Ramo, de 26 de abril de 1844, se rescindió aquel, sin que posteriormente se efectuase la obra, a pesar de las peticiones que el año siguiente hizo el Ayuntamiento, a fin de que se reanudasen.
En 1890, el Arcipreste de la ciudad solicitó el terreno que se había destinado para la fábrica, con objeto de construir en él una iglesia de la que carecía Bonanza. El Ayuntamiento pidió del Ministerio de Marina la devolución de aquel, lo que se llevó a efecto por virtud de R.O. de 6 de diciembre del mismo año.
Pedro Barbadillo Delgado

Historia de la Ciudad de Sanlúcar de Barrameda

María del Carmen Martínez Martínez: Castillo de San Salvador

La organización defensiva de la barra de Sanlúcar ante la política atlántica: El proyecto de Juan de Escofet El Castillo de San Salvador.
Este reducto fortificado de disposición rectangular (15 toesas de largo por 6 de ancho), se encontraba frente a la Punta de Malandar y próximo al puerto de Bonanza. En el frente que daba al río se disponía de siete cañones cuya efectividad se veía reducida, tanto por la humedad que inutilizaba la pólvora, como por el mal estado en el que se encontraban las cureñas sobre las que descansaban.
No cabe duda alguna, que la posición del Castillo de San Salvador en la desembocadura del Guadalquivir era muy estratégica, ya que todos los navíos que se aventurasen a penetrar en la barra podían ser alcanzados fácilmente por su artillería.

María del Carmen Martínez Martínez

Sanlúcar y el Nuevo Mundo

Fernando Guillamas Galiano: Puerto de Bonanza

Ya hemos dicho que el primitivo Puerto de Sanlúcar era la orilla del Guadalquivir que con sus aguas lamía el pie de la meseta en que se halla situado al barrio alto, pero con el aumento de la playa por las alteraciones del curso del río, lo tendido de ella, el mayor calado de los buques y lo descubierta que se halla a los vientos de poniente obligarían a buscar paraje más conveniente para fondear los buques, y este lo encontraron en el primer gran recodo que forma el rio antes desembocar en el mar, y el sitio conocido en el día por Bonanza, nombre sumamente apropiado y espresivo de las propiedades que goza.
El ensanche de las márgenes del Guadalquivir a 1 ½ millas antes de su desembocadura y como a media legua de la población, se ha llamado Bonanza de tiempo inmemorial, sin duda por la comodidad y seguridad que tiene para toda clase de embarcaciones y lo abrigado que está de todos vientos.
Ya hemos manifestado en la relación de los sucesos históricos que de este puerto han salido las espediciones más notables de los españoles para los descubrimientos y conquistas de Africa, Canarias, América y Asia, como también el equipo de las flotas que hacían el comercio con América tanto a la ida como a la vuelta.
También hemos tratado en el capítulo de la aduana de todos los establecimientos correspondientes a este ramo y situados en el Puerto de Bonanza, y allí podrían verse detalles concernientes a lo mismo, y que no se ponen aquí por no repetir.

Fernando Guillamas Galiano

Historia de Sanlúcar de Barrameda

Fernando Guillamas Galiano: Puerto de Barrameda

En los documentos antiguos se denomina el Puerto de Sanlúcar muchas veces con el nombre de La foz, y efectivamente es la forma que tenía la orilla izquierda del río. Otras veces se le denomina con el nombre de Sanjanejos, y actualmente es conocido con el nombre de Bonanza, pues según asegura un autor del siglo XVII diciendo que es el mejor puerto de Europa, pues de el han entrado y salido infinitos galeones y flotas sin los riesgos que en otros, pues de 6 en 6 horas hay marea para poder pasar la barra sin peligro alguno: Si el viento que reina es vendabal, como este arroja agua a la graja no hay necesidad de quedar fuera las embarcaciones, y facilita su entrada a un cuando no haya marea para tomar el Puerto. Los vientos que son contrarios para tomar la barra son los Nortes y los Nordestes, y como que vienen de la parte de tierra no alteran el mar en manera alguna y las naves estan tan seguras en la boca del Puerto como dentro de él: con los demás vientos se entra perfectamente en la barra, y ninguna escuadra enemiga ha intentado nunca penetrar por la canal.

Fernando Guillamas Galiano

Historia de Sanlúcar de Barrameda

Francisco J. Iáñez Llamas: Convento de Jerónimos

Una de estas, nos ha llegado a través de los libros de historia sobre Sanlúcar en concreto Guillamas, cuando inicia su historia sobre esta ciudad, al analizar las razones de Barrameda, pues mantiene que viene del Convento de los Jerónimos (Huerta de Chiquitina hace años) que fundaron los Templarios, (¿monasterio y castillo?) antes de que Sanlúcar (Soluca fuese otorgada a D. Alonso Pérez de Guzmán en 1.297, en donde se encontraba la capilla de Nuestra Señora de Barrameda, antigua patrona de Sanlúcar que tanta advocación tuvo en los siglos XV, XVI Y XVII para los navegantes de la época, y que según algunos historiadores, es de donde proviene el adjetivo que complementa el nombre de Sanlúcar, "Barra-me-dá", dado que sus muros servían de marcas al navegante que abocaba al puerto de Sanlúcar, pues al llegar a la punta de Malandar tenia que aproar, hacia este convento, buscando mejores calados para librar el bajo de Cambray a su estribor así como la lengua de fango duro de la punta interior del bajo de Malandar o de la Venta, a su babor.
Francisco J. Iáñez Llamas

Sanlúcar de Barrameda nº 41 – 2005

Pedro Barbadillo Delgado: Ntra. Sra. de Barrameda

Gran confusión hay sobre esta ermita, como vamos a explicar, existieron dos, a las cuales se dio el mismo nombre.
Ya vimos en otro anterior capitulo como se llamó Barrameda a nuestro actual puerto de Bonanza y asimismo a la tierra de su alrededor. Allí hubo dos antiguas ermitas: una en el emplazamiento propio del puerto, otra en donde se formó el convento de San Jerónimo. A entrambas ermitas se las ve nombradas de Barrameda, y como es sabido que en la iglesia de los Jerónimos se veneró la imagen de Ntra. Señora de Barrameda, se ocurre la duda si ella, al igual que la de Covadonga y la de Montserrat y tantas otras, tomó su advocación del lugar donde se veneró, y fue en la ermita existente junto al posterior convento, donde estuvo antes de hacerse la iglesia de este; o si, por el contrario, se veneró en principios en la ermita que hubo en donde es hoy Bonanza, el arruinarse esta se trasladó a la otra próxima, donde existió hasta que los frailes le dieron mayor culto y mas honrada residencia.
Otra ermita hubo, labrada posteriormente por el duque, que se consagró a Nuestra Señora de Bonanza, para que fuese guía y sirviese de invocación a los numerosos navegantes que allí concurrían, y llegó a ser tanta la devoción que despertó, que dio al puerto el nombre que hoy conserva.
Según Horosco, fue hecha en el año 1598, y en cuentas de la casa de Medina Sidonia consta que Diego Martín "ha de haber por toda la obra de albañilería de la iglesia que el señor duque mandó hacer en su lugar del puerto de Barrameda la cual obra se remató en 15.000 maravedis".

Pedro Barbadillo Delgado

Historia de la Ciudad de Sanlúcar de Barrameda

Jesús Campos Delgado - Concepción Camarero Bullón: Venta de Bonanza

También era de los duques la Venta de Bonanza que, con una planta de 29X8 varas, era llevada en renta por Luis Alonso, que pagaba 775 reales al año.
En el sitio de Bonanza, un cuarto de legua distante de esta ciudad, está construida una venta, que su propiedad al mismo estado de Medina Sidonia pertenece y se compone de dos cuartos vajos y una caballeriza, con ocho varas de frente y veinte y nueve de fondo, que tiene en arrendamiento Luis Alonso en setecientos setenta y cinco reales anuales.
Luis Alonso, arrendador de la Venta de Bonanza y lechero, consiste su familia en su muger y un hijo menor; utiliza anualmente dicha Venta, excluso el arrendamiento que paga, que va cargado a donde le corresponde, un mil y cien reales vellón y lo que adquiere como lechero se le nota en sus respectiva clase.

Jesús Campos Delgado - Concepción Camarero Bullón

Sanlúcar de Barrameda según las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada de 1752

Pedro Barbadillo Delgado: Hospital de Sangre

En 1860 Sanlúcar ofreció hospital de sangre para los heridos de Marruecos, sobre lo cual el Capitán General de Andalucía, en 12 de diciembre comunicó oficialmente lo que se transcribe a continuación:

"El Ayuntamiento y junta de Beneficencia de la ciudad de Sanlúcar ofrece gratuitamente hospitalidad completa a cien enfermos o heridos procedentes del  ejército que ha ido a África a pelear por la honra de España: yo acepto con afectuosa gratitud tan generoso obsequio y al elevarlo a conocimiento del señor Ministro de la Guerra para satisfacción de nuestra Reina y del Excmo. Sr. General en Jefe, para que lo sepa el Ejercito cumplo el satisfactorio deber de encomiar acción tan noble y desprendida, elogiando como el patriótico celo del Ayuntamiento, beneficencia y habitantes todos de la siempre leal ciudad de Sanlúcar de Barrameda que saben cumplir sus deberes de una manera tan digna y tan distinguida en las solemnes circunstancias que hoy atraviesa. A los habitantes de Sanlúcar encomiendo pues el cuidado de cien de nuestros hermanos que si se les consideran soldados de la Patria quedará agradecida, y si hijos espere Sanlúcar las bendiciones de cien madres”.

J. Colón y Colón: Bonanza


En el Semanario Pintoresco Español de 6 de febrero de 1842, J. Colón y Colón, publicaba un artículo del que sacamos lo siguiente, referido a Bonanza:
En el sitio llamado de Bonanza, se labró la Aduana en los últimos años del anterior monarca, juntamente con una iglesia y varias manzanas de casas bajas, cuyas obras juntamente con el muelle llenan de indignación al que contempla la suma importante que consumieron estos edificios para que estén abandonados; al mismo tiempo que dan un testimonio triste y vergonzoso del arte cuando aparecen las paredes de la iglesia, pues sus arcos se han desplomado; y cuando se observan las piedras del muelle desquiciadas y desprendidas al mar. ¡A que de consecuencias no da margen el solitario arenal de Bonanza!.

La situación ventajosa de Sanlúcar, su temperamento templado en la rigurosa estación del verano, efecto de los vientos frescos de Poniente; su playa alegre y extendida, que proporcionan los baños de mar; las frutas delicadas ofrecen su terreno, dan a esta ciudad gran nombre en Andalucía, y es frecuentada de infinidad de familias que vienen de Sevilla, Cádiz y Jerez, llamadas por tantos atractivos.


domingo, 27 de noviembre de 2016

Periódicos: El Sanluquilla

Fue uno de los más populares periódicos que ha tenido la ciudad, aunque casi nadie lo conocía por su nombre y casi todos lo llamaban, incluso ha quedado ese nombre, como El Sanluquilla, es por esa razón que muchas veces habremos oído hablar del Sanluquilla, aunque en realidad nunca hubo un periódico con ese nombre, sino que su nombre era Sanlúcar de Barrameda, y se definía como periódico “administrativo y de noticias”, siendo simplemente una hoja de gran formato en el que se mezclaban noticias, opinión, anuncios o esquelas mortuorias. De este periódico se ha dicho que fue el que mantuvo una línea editorial más independiente, sin entrar en las guerras políticas del momento.
Estuvo publicándose desde el 2 de enero del año 1905 hasta el año 1938, año en que murió su director y propietario Arbidio Pulet Pimentel, siendo durante mucho tiempo el decano de la prensa local. Pulet Pimentel ya había sido en 1893 director del semanario Golpe Literario.
Parece ser que este periódico debía publicarse los días pares del mes y el precio en 1927 era 1’50 pesetas la suscripción por un mes y 0’10 el número suelto.
En cuanto a su redacción he encontrado varios lugares, por lo que debió cambiarse, ya que aparece en la calle Alonso Núñez, 1, en la imprenta propiedad de José María Domenech Valdivia, en la calle Castellar 8, en la de José Díaz y Cia, e incluso en la imprenta que existía en la calle Ancha, nº 6.
Entre los colaboradores que tuvo el periódico durante los años que se publicó estuvieron Julio Asquerino Romo, José Antonio Caballero, y José Díaz Parejo.
Cuenta Isidro García del Barrio en uno de sus que libros que este periódico batió la marca que tuvo ningún periódico, que es tener “más suscriptores extranjeros que nacionales y más nacionales que locales”.
Claro que la razón que da García del Barrio sobre estas suscripciones no es como para estar nada orgullosos, porque lo justifica en “que publicaba las erratas periodísticas más notables que cabe imaginar, y por eso estaban suscritos al mismo cuantos coleccionistas”.
No sé si lo que contaba García del Barrio estaba contrastado o se trataba simplemente una licencia literaria para explicar que el periódico tenía muchas erratas.
Yo, cuando quería hacer una página dedicada a Sanlúcar de Barrameda quise recuperar el nombre antiguo que tuvo ese periódico, que tan popular fue El Sanlúquilla.

 Revista El Sanluquilla