martes, 12 de septiembre de 2017

Puerta en camino del Palmarete

Ayer por la mañana estuve por la zona de Martín Miguel, que hacía muchísimo tiempo que no iba, desde que con mi amigo Eduardo Guisado nos metíamos con el Quad por en medio de las matas de cardos borriqueros como los cafres y subíamos los cerros antes de que hubiese construido absolutamente nada.
Al llegar al Camino del Palmarete, que está muy cercano a Martín Miguel, a la derecha algo me llamó mucho la atención.
- Esa puerta me suena.

Sí, me sonaba mucho, pero no como estaba en la actualidad. Así que cuando llegué a mi casa me puse a buscar entre las doscientas o trescientas carpetas de fotos que tengo en el ordenador, y después de dos horas encontré lo que buscaba.
Era la misma puerta del camino del Palmarete, pero un montón de años antes. No se cuantos, pero seguro que más de veinte. Recuerdo el día de la foto que había por allí un par de chiquillos de siete u ocho años que me empezaron a decir que les hiciera una foto y se la hice, aunque creo que es de esas fotos que nunca se entregan a nadie, pero tampoco las tengo. Hoy deben ser hombres.
Esta es la foto que hice hace como veinte años. Como pueden ver, el tiempo también ha cambiado el lugar y las cepas y las hatunas se han adueñado del lugar, que desde luego luce más bonito.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Sanlúcar y la Armada del Maluco (6)

Continuando con la narración de lo ocurrido con los sanluqueños que fueron con Magallanes en la Armada del Maluco, que había de dar la vuelta al mundo, más adelante son Gonzalo Gómez de Espinosa, León Pancado y Ginés de Mafra los que en sus declaraciones insisten en que vieron preso en Tidore a Diego Arias.
Ginés de Mafra es el que aclara algo más sobre la suerte del sanluqueño.
En Guetaria
"Fue preguntado, si de los que quedaron en Tidore, o de los de la dicha nao Trenidad, queda alguno en poder de portugueses. Dijo: que en Ternate, donde los portugueses hicieron la fortaleza, quedaron Antonio, carpintero, y Antón de Bazaza; y en Malaca, Antón Moreno y que otros se fueron en un junco y no parecieron, y que estos eran cuatro: el uno Juan de Campos, y Diego Arias, y Juan Navarro y San Remo, los cuales embarcaron en Maluco, y que en otro junco, en Malaca se embarcaron Bartolomé Sánchez y Luis del Molino y Alonso de Cota, los cuales no han parecido."
Nada más se sabe del sanluqueño Diego Arias, ya que los únicos supervivientes, liberados por los portugueses en 1526, fueron Gonzalo Gómez y Ginés de Zafra, y otros que pudieron escapar, pero ninguno era el de Sanlúcar.
El nombre de Diego Díaz aparece en una carta que envía Antonio de Brito, capitán portugués que estaba al mando de las naves que apresaron a los hombres que quedaron en la Trinidad y en Tidore, al Rey de Portugal contándole algunos sucesos ocurridos en la India, entre ellos los del viaje de Magallanes.
"Con don García envié diez y siete castellanos para que paguen lo que deben a Jorge de Alburquerque, para que de allí los envíe al capitán mayor de la India, según V. A. me mandó en la instrucción. Son: Gonzalo Gómez de Espinosa, capitán; Juan de Campos, factor que quedó con la hacienda en Tidore; Alfonso de Costa, que iba  a  ver el trato de Banda; Luis del Molino, Diego Díaz,....."
Cabe la posibilidad de que Diego Díaz fuese uno de los hombres que iban en la Nao Trinidad y que fueron apresados por los portugueses, aunque, no está claro ya que esta carta es la única información existente sobre Díaz. En la extensa declaración de Valladolid, ninguno de los que hombres lo nombra como detenido o participante en los sucesos de Tidore. También puede ocurrir que fuese una confusión en los nombres y en el lugar de nacimiento y que de Brito confundiese a Diego Díaz con Diego Arias, que es el que si tenemos constancia de que participó en los sucesos en la isla de Tidore.
El seis de septiembre de 1522 llega a Sanlúcar la nao Victoria, al mando del capitán Juan Sebastián Elcano, con un total de dieciocho hombres, de los doscientos sesenta y cinco que partieron tres años antes en la expedición y varios indios que  embarcaron en la isla de Tidore.
Antonio Pigaffeta lo describe en su diario de la siguiente forma:
"Gracias a la providencia entramos el sábado seis de septiembre en la bahía de Sanlúcar...".
La próxima les contaré la última entrega de esta narración de lo que ocurrió en el viaje que inició Fernando de Magallanes en Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre de 1519, y terminó Juan Sebastián Elcano el 6 de septiembre de 1522, con un solo barco, la nao Victoria, y en el mismo puerto desde donde partió, el de Sanlúcar de Barrameda.

lunes, 21 de agosto de 2017

Sanlúcar y la Armada del Maluco (5)

En la extensa información que Magallanes mandó tomar sobre los hechos, que se encuentra en el Archivo de Indias; Martín Méndez, escribano de la Nao Victoria, y Sancho de Heredia, escribano de la Concepción, toman declaración a una serie de personas y todas ellas hacen referencia al sanluqueño Diego Díaz.
Álvaro de la Mezquita, capitán de la nao San Antonio.
"...e a las personas que no querían hacer lo que ellos mandaban los querían matar, e les echaban en grillos, como hicieron a Gonzalo Rodríguez, e Antonio Hernández, e Diego Díaz....."
Pero no sólo es este hombre el que se refiere al sanluqueño Díaz, sino que también lo hacen el capellán de la armada, Pedro de Valderrama; Gerónimo Guerra; Juan Rodríguez de Mafra, piloto de la Nao Concepción; Francisco Rodríguez, marinero de la Concepción; Diego Hernández, contramaestre de la nao San Antonio y Juan Ortiz de Goperi, despensero de la nao San Antonio, con lo que queda demostrada suficientemente la participación del sanluqueño en el intento de controlar la rebelión.
Por último, Diego Arias, que no aparece en la primera relación de la tripulación de cada una de los barcos, sino en otra donde explica que estas personas también estuvieron en dicha expedición. En esta lista no se especifica la nao donde embarcaron cada uno de ellos, pero en cuanto a la profesión de Diego Arias, aclara que era  " hombre de armas".
Sobre este sanluqueño encontramos bastante información, ya que su suerte está unida a la Nao Trinidad, que hubo de quedar en Tidore por tener una vía de agua, mientras la Victoria continuaba el regreso a España. En esta isla quedó la Trinidad hasta ser reparada, construyendo los marineros una casa en la que guardar las mercancías que no pudieron cargar en la nao una vez que pudo hacerse a la mar, en espera de la llegada de alguna embarcación de Castilla. En la isla, al cuidado de la  casa, y sobre todo de las especias, quedaron cinco hombres, entre ellos el sanluqueño Diego Arias, siendo no un navío español, sino portugués el que los descubrió, apresándolos. Nada extraño si se tiene en cuenta la rivalidad existente entre portugueses y castellanos, por cuestiones de la ruta de las especias. No tardaron mucho en descubrir que los hombres de la Trinidad, con su capitán Gonzalo Gómez, también habían sido apresados, entre ellos otro de los sanluqueños, Diego Díaz.
Sobre los hechos sucedidos con la nao Trinidad y en la isla de Tidore encontramos copiosa información y en toda ella aparece el sanluqueño Diego Arias, no así de Diego Díaz, del que sólo encontramos una referencia. Hallamos bastantes detalles en la declaración que toma Juan de Samano, Presidente del Consejo de las Indias, con fecha dos de agosto de mil quinientos veintisiete, al capitán Gonzalo Gómez de Espinosa, a  León Pancado y a Ginés de Mafra.
"... que estando en las islas de Maluco cargada de clavo y de otras mercaderías una nao de Su Majestad llamada la Trenidad, y que estando hecha una casa en una isla en nombre de Su Majestad por el capitán y gente que fue en la armada en que iba por capitán general Fernando de Magallanes, para recoger y guardar en la dicha casa la especería y otras mercaderías que se rescatasen en nombre de Sus Majestades, algunos portugueses que allí fueron con diversas armas tomaron la dicha nao cargada y la llevaron con las mercaderías, y con sus aparejos, y prendieron la gente que en ella estaba, y toda la otra que estaba en la dicha isla, y los llevaron presos, y derrotaron la dicha casa y tomaron muchas mercaderías e clavo... "
Al preguntársele a Gonzalo Gómez de Espinosa sobre los hombres que quedaron en la isla de Tidore, responde.
"...Fue preguntado cuantos fueron los que quedaron en la Casa de la Contratación en la isla de Tidore y como se llamaban; dijo: Que fueron cinco, que se llamaban Juan de Campos, y Luis del Molino, y Alonso de Cota Ginoves e Diego Arias, de San Lucar.......".

martes, 8 de agosto de 2017

Sanlúcar y la Armada del Maluco (4)

No cabe la menor duda que la importancia del oficio de tonelero en Sanlúcar de Barrameda en esa época es grande y de hecho entre los embarcados de la nao Victoria aparecen dos toneleros sanluqueños, Juan de Córdoba y Diego Díaz.
Mª Lourdes Díaz Trechuelo conceptúa la estima de los toneleros al decir.
"Los toneleros de Sanlúcar eran considerados los mejores de España, algunos de ellos pasaron a las Indias. Sin ir más lejos, Juan de Córdoba, sanluqueño, figura como tonelero en la nao Victoria de la armada magallánica".
De Juan de Córdoba tampoco encontramos ninguna información a lo largo de la narración del viaje, pero el nombre del tonelero Diego Díaz está unido a un hecho que sucedió durante la expedición que ha sido conocido como la "rebelión de los capitanes".
El uno de abril, Domingo de Ramos, de 1520 el capitán de la San Antonio, Juan de Cartagena; el capitán de la Victoria y tesorero de la  armada, Luis de Mendoza; y el capitán de la Concepción, Gaspar Quesada, acompañados de unos treinta hombres se amotinaron en la nao San Antonio. No era este el primer incidente que había tenido Magallanes con estos hombres. Los enfrentamientos desde la salida habían sido continuos, de hecho Juan de Cartagena había sido relevado del puesto en la San Antonio en noviembre de 1519, poniendo en su lugar al contador Antonio de Coca que también fue sustituido más tarde por el portugués Álvaro de la Mezquita, sobrino de Magallanes, y que en principio iba como sobresaliente en la nao Trinidad.
El hecho conocido como "motín o rebelión de los capitanes" se saldó con la muerte del capitán Mendoza, el ajusticiamiento de Quesada, el abandono en una isla desierta de Juan de Cartagena y el sacerdote Pedro Sánchez Reina; así como la condena a muerte, entre otros, de Sebastián Elcano. Pena que le fue conmutada por la de trabajos forzados.
Antonio Pigaffeta apenas se hace eco del hecho sucedido, describiéndolo con suma brevedad, fechándolo incluso en día y mes diferente al que ocurrió. Pigafetta cuenta este acontecimiento en la narración del viaje como sucedido en julio de 1520 y en la crónica pasa de enero al día 19 de mayo del mismo año.
"Complot contra Magallanes.- Apenas anclamos en este puerto, (se refiere a San Julián), cuando los capitanes de los otros navíos tramaron un complot para asesinar al capitán general.........."

Está lo suficientemente demostrado que la rebelión de los capitanes sucedió el 1 uno de abril, y Pigaffeta se contradice al fecharlo en julio al decir en la narración: "Apenas anclamos en este puerto,... ( refiriéndose a San Julián )". La llegada al puerto de San Julián es el último día de marzo, permaneciendo en él hasta el 21 de septiembre, luego difícilmente pudo suceder la "rebelión" en el mes de julio, siendo un error de Pigaffeta, o se refiere a otro de los incidentes ocurridos a lo largo de todo el viaje.