martes, 10 de abril de 2012

Los higos

Al poner ayer en Facebook una foto de una chumbera con higos, de lo que decimos aquí una “jatuna”, de las tantas que existían en Sanlúcar de Barrameda hasta hace unos años y que hoy casi han desaparecido, me han llegado los recuerdos de algunas actividades que se realizaban a partir de estas chumberas. A mi recuerdo llegan las personas que se dedicaban a recoger los higos, que solían hacerlo por la mañana temprano, con la fresquita para que las “espuyas” de los higos, que al ser pequeñitas y finitas, se clavaban en las manos o en el cuerpo siendo muy molestas y al recolectarlos por la mañana temprano era porque todavía los higos estaban húmedos de la “rociá”, con lo cual no revoloteaban y se clavaban en todas las partes del cuerpo siendo verdaderamente complicado quitarlas después.
Los higos se recogían en los “vallaos” y al estar la mayoría bastante altas se atrapaban con unas cañas a las que se hacía unos cortes en la punta, se le metía dentro un trozo de “carrozo” hasta que las cañas quedaban abiertas y se amarraba para que no se abriera demasiado, ni se cayera el carrozo. Con estas cañas se atrapaban los higos y se les iba dando vuelta hasta soltarlos de la atuna y que cayeran al suelo.
Incluso recuerdo que existían personas que se dedicaban a preparar y vender las cañas para coger higos, y la verdad que había verdaderos especialistas en hacer buenas cañas, como también los había para la preparación de cañas de blanquear o para deshollinar.
Higos melones
Después de la recogida venía la tarea de barrer los higos, para quitarle todas las espinas que pudieran tener y que se fuese mucho más fácil la labor de pelarlos sin terminar todo lleno de pinches. El barrido se hacía con unas escobas que estaban confeccionadas de palmas y que también se vendían, aunque alguna gente los barría simplemente con un puñado de matojos.
Por último venía la tarea de comercializar la cosecha diaria, que solía hacerse por las calles o yendo de casa en casa, aun hace poco he visto a alguna persona vendiéndolos por el barrio alto, por docenas y te los pelaban al momento. Aunque tengo la sensación que los que se venden hoy por la ciudad no son de aquí.
Que yo recuerde existían dos tipos de higos, los llamados higos melones, que eran de un color verdoso, de los que había una versión más pequeñita que aquí se llamaban jerezanos y otros rojos y amarillentos que se denominaban “de sangre”.
Higos de sangre
Los higos se vendían en verano y aunque están buenísimo, siempre se dijo que no se deben comer demasiado porque estriñen mucho, debe ser por las pepitas que tienen y también existe una palabra muy sanluqueña para referirse a las personas que han comido muchos higos y luego no pueden hacer sus necesidades fisiológicas.
¿Cuántas veces hemos oído decir eso de “ese se ha hartao de hijos y está atascao”?.
Jatuna: Tuna, chumbera.
Vallaos: Eran las plantaciones de chumberas, que además muchas veces servían como cercas o vallas de casas o navazos.
Mazorca: Fruto de la planta del maíz.
Carrozo: Parte interior de la mazorca donde van fijados el maíz.
Espuyas: puas, pinches, pinchos.
Blanquear: Encalar

2 comentarios:

Juanma dijo...

Hola, Antonio, enhorabuena por el blog que tanto sabor sanluqueño tiene y que además apreciamos los sanluqueños.

Yo una vez me jarté de higos chumbos y un poco más y tengo que usar la chupona para desatascar el entuerto. Que mal lo pasé.

Un abrazo

ramon cremades dijo...

hola antonia solo añadir que el carrozo de la mazorca del maiz se utilizaba antaño para limpiarse el culo por su suavidad y la falta de recursos.