domingo, 30 de diciembre de 2012

Convento de Regina Coeli



Es el año 1519 cuando García Díaz de Gibraleón fundó el convento de las Monjas Clarisas de Regina Coeli, aunque las monjas habían llegado a Sanlúcar de Barrameda unos años antes, ya que el 21 de febrero de 1489 el papa Inocencio VIII concedió a los duques Enrique de Guzmán y a su esposa Leonor de Rivera y Mendoza, una bula con la licencia para que pudieran fundar un monasterio de clarisas en Sanlúcar de Barrameda, pero lo cierto es que la fundación no se realiza hasta que Díaz de Gibraleón convierte en convento unas casas de su propiedad y que a su muerte les dejo en el testamento y aunque también entregó la mayor parte de su capital, pero desde luego no era suficiente para que las monjas pudieran mantenerse sin problemas. Para el mantenimiento del convento se contó con la ayuda de los Duques de Medina Sidonia, así en 1533 el VI duque de Medina Sidonia, don Juan Pérez de Guzmán, se comprometía a entregar seis mil maravedís al año, subiendo hasta los 20.000 poco después. A cambio, las hermanas se obligaban a permanecer alternativamente día y noche en la adoración del Sacramento. La IX Condesa de Niebla, doña Leonor Manrique de Sotomayor, regente de la casa ducal al fallecer el VI Duque, siguió pagando esta obligación y les daba además 50 fanegas de trigo de limosna y hasta el Cabildo, que todos los años les entregaba "un cerdo para matanza y un carnero por Pascua de resurrección".
La primitiva iglesia del convento de Regina Coeli, que era una sola nave con cubierta de madera se le encargó al carpintero Juan de Sanlúcar, el año 1524, pero del mismo no quedan vestigios, ya que en el siglo XVI fue sustituido por el actual, existiendo constancia que el 5 de julio de 1609, la duquesa, Ana de Silva y Mendoza, encarga a Alonso de Vandelvira la construcción de las portadas de la nueva iglesia del convento de Regina Coeli, pagando por ellas la cantidad de 2.000 reales, trayéndose la piedra de Jerez.
El interior de la iglesia del convento dispone de una sola nave, cubierta con bóveda de cañón. Se puede destacar el retablo donde se encuentra la Virgen María Reina de los Cielos, que da nombre al convento. También se puede mencionar el púlpito, realizado en caoba en el siglo XVII.
En el coro bajo del convento de Regina existe un Niño Jesús de pequeño tamaño de terracota policromada, realizado por Alonso Cano, ejecutada entre los años 1652 y 1667, una imagen de San Francisco que es atribuida a Luisa Roldán, La Roldana, y que pudo ser realizada, en la época gaditana de la escultora, entre los años 1684 y 1687, así como un precioso púlpito tallado en caoba americana.
La duquesa doña Ana de Silva y Mendoza recibió el 6 de junio de 1607 licencia del Comisario General de la Orden Franciscana para fundar en el Convento de Regina Coeli el primer colegio para niñas donde "se enseñasse toda buena crianza a las hijas de los hombres honrados", de edades entre los tres y quince años.
El 2 de julio de 1720 profesa en el convento de Regina Coeli, doña Melchora de Braganza, que costeó mejoras importantes en el convento, que realizó Juan Rodríguez Portillo, entre ellas abovedar el altar mayor y reparar y dorar su retablo, poner de mármol el suelo y disponer los altares laterales en la forma que hoy están, del que no se conserva documentación para poder conocer a los autores, aunque se fecha sobre el año 1740. Todo ello fue costeado con los bienes a que renunció la abadesa Micaela de Braganza al entrar en religión.
Hasta el año 1738 las monjas de Regina Coeli vestían un hábito de tela fina de color azulado. Siendo la abadesa Micaela de Braganza abadesa quién lo cambió por el sayal que viste la orden actualmente.
El exterior del edificio fue restaurado el año 1992.


 

























1 comentario:

vital1447 dijo...

En 1992 se restauró la fachada y tambien parte de la bóveda de la Iglesia que estaba en mal estado Restauración acogida al Convenio que firmo el Ayuntamiento con la Junta de Andalucia al Plan Colón 92