sábado, 27 de noviembre de 2010

Calle Benegil

Hace no muchos años era famoso como los sanluqueños llamaban Alfonso de Hohenlohe, como Oleole, pero esa costumbre parece que no es nueva, y por esta tierra tenemos la querencia por aclimatar las palabras extranjeras y amoldarlas a nuestro lenguaje según nos viene mejor, y así nos encontramos con una vía que se denomina Calle Benegil, que es un nombre bastante extraño para una calle y seguro que más de una vez nos hemos preguntado de donde proviene la cuando menos rara denominación.
Benegil es otro de los cambios de nombres que hemos utilizado los sanluqueños a lo largo de la historia, sobre todo con los extranjeros, encajando el apellido como mejor nos parece o como mejor nos viene a nuestra pronunciación. En el caso que nos ocupa el nombre correcto de la persona a la que debemos la calle es Francisco Benefiel, que fue cónsul de Inglaterra, título que le otorgó la Duquesa Doña Ana de Córdoba, por ausencia de su esposo el noveno duque, don Gaspar de Guzmán y fue aceptado por el Cabildo sanluqueño el 3 de septiembre del año 1644.
Pero tampoco la deformación del nombre se corresponde con lo que era anteriormente, sino que en un principio se aplicaba a una plazuela que estaba cercana, que en otros momentos aparece con el nombre de uno de los vecinos de importancia del lugar, Carlos Lila, también extranjero. Pero la plaza se cerró parcialmente el año 1814 para un trozo del solar a don Pedro Viejo de Medina, y el año 1822 el resto a don Bruno de la Vega, aunque tuvo la oposición de don Pedro José Moris, que alegaba que la propiedad del terreno era de su familia.

Al dejar de existir la plazuela como tal, se nombró Calle Benegil a la que va desde la Calle de las Cruces al Carril de San Diego.



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