lunes, 4 de febrero de 2008

Antonio de Orleáns Borbón

Antonio Maria Luís Felipe Juan Florencio de Orleáns, cuarto duque de Galliera e Infante de España, nació en Sevilla el 23 de febrero del año 1866, siendo el único hijo varón que vivió hasta edad adulta de los duques de Montpensier.
El infante Antonio tuvo que abandonar España con el resto de la familia real española, con la revolución de 1868 y aunque el padre, el duque de Montpensier, había estado financiando con su dinero a los revolucionarios contra su cuñada la reina Isabel II, al fracasar el proyecto se vieron también obligados a exiliarse.
Después de ser proclamado rey Alfonso XII, año 1874, también volvió la familia a vivir en Sevilla en el palacio de San Telmo.
Antonio de Orleáns se casó en Madrid el 6 de marzo de 1886, con su prima la infanta Eulalia de Borbón, hija de la reina Isabel II.
El matrimonio de Antonio y Eulalia tuvo dos hijos, Alfonso de Orleáns, infante de España y quinto duque de Galliera, que estuvo casado con la princesa Beatriz de Sajonia-Coburgo-Gotha y Luís Fernando de Orleáns, infante de España y casado morganáticamente con Marie Say.
Durante un tiempo la unión de Antonio con la hermana del rey da lugar a que participaran en algunos viajes a Cuba y a Estados Unidos, en representación de la corona, con ocasión de la celebración del cuarto centenario del descubrimiento de América.
Pero el divorcio de Antonio de Orleáns y Borbón y la Infanta Eulalia llega a producirse el 31 de mayo del año 1900 con gran escándalo después de las continuas infidelidades del duque de Galliera.
Conocida es la relación que mantuvo con Carmen Giménez Flores, a la que se conoce como La Infantona, y fruto de esta relación sería la obtención del vizcondado de Termens, por las influencias que ejerció Montpensier sobre su cuñado el rey Alfonso XIII, ante el enfado de la Infanta Eulalia, que en sus memorias declara:

Sevilla, París y Madrid lo vieron pasar en carruajes lujosos junto a una amiga a la que apodaron La Infantona, mientras yo en París me encontraba en una situación comprometida, difícil y molesta de una casada sin marido.
Antonio de Orleáns mantiene durante este tiempo un alto nivel de vida que termina dilapidando su fortuna, mientras su mujer vive en una relativa pobreza, hasta que sus hijos y la infanta consiguen a través de un litigio judicial recuperar la fortuna familiar y la inhabilitación de Antonio de Orleáns.
El duque de Galliera muere en la más "absoluta miseria" en París el 24 de diciembre del año 1930 y sus restos fueron llevados al panteón de los infantes del Monasterio del Escorial.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

El grabado que aparece como de Antonio de Orleans y Borbón no corresponde a el. si no a su padre D. Antonio Maria de Orleans, Duque de Montpensier

Antonio Barba dijo...

Puede que tengas razón. He buscado en el libro "Los Orleans de España", de José Calvo Poyato y aparece ese grabado junto a una foto de la Infanta Eulalia y en el pie dice lo siguiente:
"El matrimonio entre la Infanta Eulalia y Antonio de Orleans constituyó un fracaso....".
Buscaré alguna información más, gracias.

Anónimo dijo...

Perdón, la foto si corresponde a Antonio Maria de Orleans y Borbón, esposo de la Infanta Eulalia. Es un grabado de la revista "La Ilustración Española y Americana" en una edición del año 1893, informando sobre un viaje a Cuba en representación de la Reina Regente Mª Cristina. Nuevamente perdón por el comentario anterior

Anónimo dijo...

Eso que dices de que Antonio de Orleans murió en "la más absoluta miseria" es una estupidez. Murió apartado del control del resto de su fortuna; pero no le faltó de nada. Para cubrir todas sus necesidades como correspondía a un infante español estuvieron pendientes tanto su hijo el infante don Alfonso como el propio rey Alfonso XIII.

Antonio Barba Jiménez dijo...

Una persona que no tiene absolutamente nada, que no puede manejar la fortuna que tuvo y que debe recurrir a hijos o parientes para cubrir sus necesidades, es una persona que vive en la
"miseria", es decir de lo que los demás, su familia, quisiera darle.